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Martínez Nastacuás, K. E., & Perugachi Benalcázar, I. A. ( Julio- Diciembre). Actividad física y composición corporal en estudiantes de Enfermería de la Universidad
Técnica del Norte.2023. Horizontes de enfermería, Vol. 16 Núm. 24 - 39. https://doi.org/10.32645/13906984.1431
Actividad física y composición corporal
en estudiantes de enfermería de la
Universidad Técnica del Norte.2023
Introducción
En el Ecuador, una mínima proporción de adultos llevan un estilo de vida sucientemente activo, el
mismo que le garantice una vida sana y que evite que sea vulnerable a enfermedades crónicas como
al sobrepeso y obesidad. En la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición del Ecuador (ENSANUT-
ECU) se reveló que en todos los grupos poblacionales los niveles de inactividad física y sedentarismo
son muy altos, mientras la escala de ecuatorianos que llevan una vida activa y saludable es muy
baja (Freire et al., 2012). El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, en 2018, indicó que
las enfermedades no transmisibles representaban el 53 % del total de las muertes. A su vez, las
enfermedades cardiovasculares representaban el 48,6 %, el cáncer el 30 %, la diabetes el 12,4 %
y las enfermedades respiratorias un 8,7 % (Ministerio de Salud Pública, 2018). Estos datos son
negativos porque los estudiantes llevan una vida sedentaria la cual es perjudicial para la salud, lo que
puede incidir en la pronta aparición de enfermedades no trasmisibles (Rojas Matsuda et al., 2020).
Mientras tanto, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC), en 2021, dio a
conocer que en el Ecuador se evidencia una práctica insuciente de actividad física, siendo la zona
urbana con mayor prevalencia a diferencia de la zona rural (INEC, 2023). Cabe señalar que, la
inactividad física no sólo contribuye a la aparición de enfermedades crónicas no trasmisibles, también
puede predisponer al desarrollo de enfermedades mentales, la acumulación de estrés y un menor
rendimiento escolar e incluso tener un efecto desfavorable en la interacción social; siendo un factor
desencadenante de alteraciones sobre la composición e imagen corporal (Trejo y Flores, 2015). La
Organización Mundial de la Salud (OMS) ha emitido recomendaciones sobre la actividad física a
nivel mundial; sin embargo, el 27,5% de los adultos y el 81% de los adolescentes no las acogen. Es
así como la actividad física no ha mejorado en los últimos diez años, los resultados demuestran que
en la mayoría de los países las niñas y las mujeres tienden a ser menos activas que los niños y los
hombres, estos niveles de actividad física cambian entre los grupos económicos de mayor y menor
nivel, dependiendo del país y de su región (INEC, 2022).
Asimismo, la actividad física y el deporte forman parte del currículo nacional de educación
actual, como reacción a una necesidad común en los países de América Latina (Narváez Sevilla,
2021). Estudios han evidenciado que la falta de actividad física conlleva a numerosas enfermedades
crónicas como cáncer, enfermedades respiratorias crónicas, enfermedades cardiovasculares y diabetes.
El sedentarismo es considerado como la cuarta causa de muerte en el mundo; siendo este un factor
de riesgo importante entre los estudiantes universitarios, ya que ellos gastan más de 2 horas diarias
frente a equipos electrónicos como el celular y el computador, contribuyendo a que el sedentarismo
incremente (Sánchez et al., 2019).
Además, la escasa Actividad Física (AF) es uno de los principales factores que repercuten
en la composición corporal de los alumnos de Enfermería. Es preciso resaltar que, un nivel bajo
de actividad física puede desarrollar obesidad y exceso de grasa corporal. La OMS sugiere que los
adultos, con una edad comprendida entre los 18 a 64 años, realicen al menos 150 a 300 minutos de
actividad física. Esto ayuda a fortalecer las habilidades de pensar, aprender; además, reduce el riesgo
de depresión y ansiedad (Gamarra et al., 2021).
También se conoce que, la universidad da lugar a un cambio relevante representado por
una disminución de hábitos saludables; como el bajo nivel de actividad física lo que, a su vez,
incrementa su masa corporal, grasa corporal, perl lipídico y adiposidad central. Todo lo señalado
provoca sobrepeso u obesidad. La OMS proyecta que para el año 2030, el sedentarismo será el