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Mora Quinde, J. A. (Enero- Julio). Análisis de principios bioéticos en casos de solicitudes de eutanasia con esclerosis lateral amiotróca. Horizontes de Enfermería, Vol. 16
Núm. 2, 7 - 22. https://doi.org/10.32645/13906984.1499
ISSN Electrónico: 2631 - 293X
síntomas como calambres musculares, rigidez, sialorrea, dolor, trastornos del sueño o depresión
(Dueso Belver et al., 2024).
En el abordaje del caso clínico por parte del neurólogo, la decisión terapéutica que este suele
recomendar al paciente es buscar apoyo emocional y espiritual, recibir ayuda en realizar actividades
cotidianas y realizar terapia física para sobrellevar la evolución de la patología.
La ELA ofrece una esperanza variable de vida. Una supervivencia más corta está relacionada
con los factores genéticos, en especíco, las causas monogenéticas; pero también, con la presentación
de signos clínicos en la primera fase de la enfermedad, tales como un inicio bulbar, una disminución
funcional rápida (según el puntaje de la escala de calicación funcional de ELA (ALSFRSR), una
pérdida acentuada de peso (o índice de masa corporal), la presencia de demencia frontotemporal,
ser adulto mayor al comienzo de los síntomas y una capacidad vital forzada y disminuida (Arenas
Molina et al., 2022).
La esclerosis lateral amiotroa (ELA) es considerada una “enfermedad rara” o “enfermedad
poco frecuente” lo que conlleva comúnmente al desconocimiento social, y muchas veces, hasta
el profesional. Sin embargo, su tasa de morbilidad es alta, y las causas principales de muerte son
la insuciencia respiratoria, las neumonías y otras complicaciones relacionadas con la debilidad
muscular. Algunos pacientes pueden vivir muchos años más, incluso décadas, aunque, en algún
punto, la mayoría necesite asistencia respiratoria articial.En cuanto a la tasa de mortalidad, al año
del diagnóstico, esta oscila entre el 22 % y el 34 %, según los registros poblacionales.
A nivel mundial, la incidencia anual es de 1,68 casos de cien mil personas, de acuerdo con
la Federación Española, mientras que, en el continente europeo, la prevalencia es de 2,3 a 3 casos
por cada cien mil personas. Y aunque, evidentemente, el número de casos es reducido, tratar de
encontrar una causa es incierto (Bonavent Baptiste, 2022).
Cabe destacar que la eutanasia es un tema que ha sido discutido a nivel mundial, pero apenas
pocos países, tras varios análisis y conictos legales, religiosos y éticos, han logrado legalizarla. Tal es
el caso de Bélgica, Luxemburgo, Canadá, Colombia, España, Australia, algunos estados de Estados
Unidos, Ecuador y Nueva Zelanda. En otros países, en cambio, se sigue trabajando por el bienestar
de los pacientes con enfermedades terminales o que no llevan una vida de calidad (Rahimian et al.,
2024).
En algunos países donde la eutanasia es legal, no hay datos públicos ociales que muestren
casos de eutanasia por ELA, como en los Países Bajos, Luxemburgo, Australia, algunos estados de
Estados Unidos y Nueva Zelanda.
Por otra parte, en Bélgica, la Comisión Federal de Control y Evaluación de la Eutanasia
señaló que existen 3423 muertes noticadas ocialmente, que representan el 3,1 % de todas las
muertes. Además, el 42 % de los pacientes tenía más de 80 años, y el 71 % de los pacientes, más de
70 años, mientras que, en menores de 40 años, sólo fue del 1 %, aproximadamente.
Desde el 2002, cuando se legalizó la eutanasia para permitir a personas adultas con sufrimiento
físico o mental insoportable y constante, que no puede ser aliviado, solicitarla voluntariamente, sólo
el 10 % fueron pacientes con enfermedades neurológicas como la ELA.
Contexto y justicación
En contexto, la eutanasia es entendida como el acto deliberado de poner n a la vida de una persona
para aliviar su sufrimiento, especialmente en pacientes con enfermedades terminales como la ELA y