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Meneses, A. (julio - diciembre 2026). Equidad académica y motivación en estudiantes de enfermería: análisis de acciones institucionales y
permanencia. Sathiri, 21 (2), 9 – 19. https://doi.org/10.32645/13906925.1483
Rol del docente: motivador o desmotivador
Los tutores desempeñan un papel fundamental en la formación de los estudiantes; su apoyo,
orientación y disponibilidad inuyen signicativamente en la motivación y el compromiso
académico. “La licenciada nos tiene demasiada paciencia y nos explica las cosas con claridad, como
si fuéramos niños, eso nos permite comprender mejor los contenidos” (GFP2-1), y contrasta con
“Que comprendan que estamos aprendiendo y no se molesten cuando nos equivocamos” (GFT1-
3).
Creo que es importante interactuar con el estudiante en vista de que la enseñanza es un proceso
de dos partes dar y recibir mutuamente una relación horizontal donde se pueda dar conanza,
seguridad y rmeza a la vez, conocer al grupo su realidad actual es importante, compartir
experiencias propias, levantarles el ánimo con tareas que les guste, integrarlos en grupos anes,
preocuparse por cosas que van un poquito más allá de la docencia, es importante para desarrollar
una buena comunicación. (DT1-4)
Según Rodríguez et al. (2020), la creación de un entorno saludable y productivo es un
componente esencial para fomentar la motivación y el bienestar, especialmente en áreas como la
enfermería, en las que la presión académica y las demandas emocionales pueden ser intensas. Por
ello, la empatía y el acompañamiento activo de los tutores fortalecen la motivación y el compromiso
de los estudiantes, mientras que el estrés, la falta de paciencia o la ausencia de estrategias pedagógicas
adecuadas pueden disminuir su interés y participación en el aprendizaje.
Bienestar integral y apoyo emocional
Los estudiantes valoran los espacios de apoyo psicológico, actividades recreativas y transporte
institucional, aunque suelen percibir su alcance como limitado: “Tenemos un stand de enfermería,
pero hay muchos problemas por la mala coordinación, a veces está cerrado” (GFT1-1). “Tenemos
recorrido de la universidad, pero por el horario de clase y práctica es imposible utilizarlo” (GFP1-
4). “Necesitamos un departamento con psicólogos que nos atienden, que nos ayudan y ver que
estamos en un ambiente cómodo dentro de la universidad” (GFT1- 4). Esta percepción indica
que la motivación estudiantil no depende únicamente de factores académicos, sino también de
un enfoque integral que incluya aspectos afectivos, sociales y de entretenimiento conforme a lo
reportado por Sanhueza et al. (2020).
De manera complementaria, los docentes reconocen que su rol trasciende la transmisión
de conocimientos y que el acompañamiento emocional y el fomento de un entorno favorable son
fundamentales para mantener el compromiso y la participación de los estudiantes. “Considero que
los docentes inuimos mucho en la parte académica del estudiante, entregarles una buena clase de
tal forma que sea entendida, no obligada, no forzada, es mejor escucharlos, eso les ayuda a crecer”
(DP1-4). Así, tanto educandos como educadores coinciden en que la motivación es resultado de un
sistema educativo holístico, en el cual el bienestar psicológico, la interacción social, las oportunidades
de desarrollo extracurricular y la accesibilidad de recursos institucionales conforman elementos
clave para potenciar el aprendizaje y la satisfacción académica.
Aunque las acciones institucionales actuales como becas socioeconómicas, talleres de
formación y tutorías académicas, representan esfuerzos valiosos para apoyar a los estudiantes, los
hallazgos indican que estas medidas abordan únicamente aspectos superciales de la motivación. El
núcleo de la desmotivación radica en factores más estructurales y sistémicos, como la falta de equidad
en la carga académica, la desconexión entre teoría y práctica, la ausencia de formación pedagógica en