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Implementación de estrategias de logística inversa para la
economía circular en la industria textil de la Comunidad
Andina: un análisis comparativo con modelos internacionales
Orbes, B., Flores, M., & Miranda, A. (julio - diciembre 2026). Implementación de estrategias de logística inversa para la economía circular en la
industria textil de la Comunidad Andina: un análisis comparativo con modelos internacionales. Sathiri, 21 (2), 172 – 187. https://doi.
org/10.32645/13906925.1494
no se puede exportar fácilmente al extranjero. Actualmente, el porcentaje de reutilización es de
aproximadamente el 27,0% para la ropa usada (25,7% en el extranjero y 1,3% en el país), el
22,5% se convierte en limpiaparabrisas, el 40,5% se utiliza como eltro de bra recuperada y el
10,0% se incinera. La ropa usada, principalmente de algodón, se exporta de Japón a Filipinas,
se recicla para fabricar paños de limpieza y luego se reimporta a Japón debido a los menores
costos de fabricación en Filipinas en comparación con Japón. (p.5)
Esto evidencia la participación directa de la LI en la reducción de costos, lo cual incluye
situaciones en las que los productos ya se encuentran fuera de su país de origen. Este modelo ilustra,
además, cómo el marco normativo internacional puede constituir tanto una oportunidad como una
barrera para la LI transfronteriza, lo que constituye una lección directamente aplicable al diseño de
protocolos de intercambio de materiales reciclados dentro de la CAN.
Además, a diferencia del modelo de reciclaje bien estructurado que presenta Japón, en el
caso de Nepal posee una estrategia con mayores restricciones, como lo menciona Labra Cataldo et
al. (2023):
El 14% de los municipios de Nepal envían una fracción de los residuos recolectados para
su reciclaje. Sin embargo, no existen datos ociales sobre las tasas de reciclaje en el país. En
Katmandú, las estimaciones más sólidas indican un potencial de recuperación del 44 % en
materiales como textiles, plásticos y cueros. De este potencial, la tasa de reciclaje estimada
actualmente es de solo el 8%, tanto en el sector formal como en el informal. (p.6)
Esta situación pone en clara evidencia las limitaciones estructurales y la gran presencia
del sector informal en otras regiones, siendo esto, un impedimento para la aplicación de políticas
ecaces. Por consiguiente, existe una similitud con el diagnóstico de Bolivia, donde el mercado
informal de ropa usada importada de Asia distorsiona el mercado formal. La comparación entre
los modelos asiáticos revela que el factor determinante no es el nivel de desarrollo económico, sino
el grado de institucionalización de las cadenas de retorno: Japón opera con actores empresariales
especializados y marcos normativos precisos, mientras que Nepal e Indonesia dependen en gran
medida del sector informal, un patrón que se replica en distintos grados en la CAN.
La trayectoria europea representa el referente más pertinente para la para la CAN, no por la
similitud de sus condiciones económicas, sino por la evidencia que aporta sobre el efecto catalizador
de los marcos regulatorios de REP en la recuperación s tasas de recuperación de residuos textiles.
Por otra parte, la Unión Europea ha implementado medidas comunitarias signicativas,
entre ellas la etiqueta ecológica europea para productores que cumplen criterios ecológicos. Esta
estrategia proporcionó la mayor visibilidad a productos menos nocivos para el ambiente. Respecto
a la normativa de residuos, se plantearon Políticas de Responsabilidad Extendida del Productor
(REP), en las que los productores deben cubrir los costes de recogida, clasicación y reciclaje de
textiles (Parlamento Europeo, 2024).
Durante 2023, la UE implementó la campaña #ReFashionNow que instaba a evitar
el desperdicio y reducir los efectos negativos de esta industria, mediante el alquiler de prendas,
la creatividad con ropa que ya se tiene o simplemente de la donación de estas a organizaciones
benécas (Comisión Europea, 2023). De esta manera, se evidenció su rme compromiso de crear
un sector más ecológico y, a su vez, competitivo, en el que la empresa y los consumidores participen
activamente en la cadena circular.