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Percepción de los cuidadores primarios sobre la inclusión
laboral de las personas con discapacidad intelectual moderada
Jijón, R., Carrera, D., & Narváez, S. (julio - diciembre 2026). Percepción de los cuidadores primarios sobre la inclusión laboral de las personas con
discapacidad intelectual moderada. Sathiri, 21 (2), 215 – 231. https://doi.org/10.32645/13906925.1496
CP3: “Yo creo que hace falta que ella se valga por sí sola, porque sin mí no hace nada, también la
familia no hemos puesto empeño para que ella tenga trabajo. Hace falta que el gobierno o el alcalde
o los que dan trabajo se acuerden de las personas como mi hija, porque no les dan oportunidades”.
CP5: “Creo que haría falta bastante educación, también para la familia y para la población para
que aprendan a no discriminar. También creo que hace falta más autonomía en mi hija. Yo creo q
no hay muchas oportunidades. Yo creo que debería haber un trabajo digno para todos”.
Las personas con discapacidad intelectual moderada enfrentan diversas barreras que limitan
su acceso al empleo. Entre ellas, las más signicativas según las entrevistadas, son la falta de autonomía
personal, la persistencia de estigmas sociales, la sobreprotección familiar y el incumplimiento de
las normativas por parte de instituciones públicas y privadas. Estas limitaciones dicultan que
las personas con discapacidad puedan ejercer plenamente su derecho a una vida laboral activa e
inclusiva.
En este sentido, Quintana y Rosas (2020) identican obstáculos tanto en el ámbito familiar
como social. A nivel del hogar, destacan factores como entornos restrictivos, escasa promoción
de la independencia y acceso limitado a servicios educativos y de salud. En el ámbito social e
institucional, se suman el estigma, los estereotipos especialmente de género, la carencia de entornos
laborales inclusivos y estrategias poco efectivas de inserción laboral.
Por ello, se vuelve fundamental que el Estado ecuatoriano fortalezca el cumplimiento
efectivo de las leyes que promueven la inclusión laboral. Paralelamente, se requiere el compromiso
activo de las familias para fomentar la autonomía de sus hijos, y el rol de las instituciones educativas
en la preparación de habilidades sociales y pre laborales desde una edad temprana.
Calidad de vida por falta de inclusión laboral
Las cuidadoras expresaron su preocupación por las consecuencias emocionales y sociales que
enfrentan sus hijas debido a la falta de oportunidades laborales. Señalaron manifestaciones como
tristeza constante, aislamiento social, episodios de llanto y sentimientos de frustración. Si bien estas
situaciones se han contenido con el acompañamiento familiar, existe una creciente inquietud por el
futuro, especialmente ante la eventual ausencia de los cuidadores.
Estos testimonios coinciden con lo expuesto por Verdugo (2017), quien sostiene que la
calidad de vida de las personas con discapacidad depende de múltiples dimensiones: biológicas,
psicológicas, sociales y familiares. Cuando el acceso al empleo está restringido, también se ve
afectado su bienestar integral, dicultando su desarrollo personal y su participación plena en la
sociedad. Por esta razón las representantes expresan su realidad acerca de la percepción de la calidad
de vida de sus hijas con discapacidad:
CP1: “Como ella solita no puede le ha de afectar poniéndose triste, ha de pasar su vida sola, ha de
sufrir, no ha de tener plata, ha de pasar solo llorando, sin comer y así”.
CP2: “Claro que se afecta su calidad de vida, a veces se deprime, se pone triste, a veces llora, se siente
a ratos frustrada, igual se frustra porque ella dice que quería ser enfermera”.
En este contexto, la carencia de oportunidades laborales, sumada a la persistencia de
estereotipos y prejuicios sociales, reduce signicativamente las posibilidades de que las personas con
discapacidad intelectual moderada accedan a una vida plena y satisfactoria. Esto concuerda con lo
planteado por Narváez y Pozo (2024), quienes argumentan que la falta de formación educativa, el